viernes, 25 de septiembre de 2009

BONDAD Ó NO DEL TRABAJO

Voy exponer mi particular opinión sobre la bondad ó no de lo que la sociedad considera prioritario sobre tener ó no tener trabajo.

Para ello quiero recordar que siempre nos han explicado que Adán y Eva fueron expulsados del paraíso y condenados a ganarse el pan con el sudor de su frente. De ésta explicación siempre he tenido como cierto que el Trabajo es un Castigo.

Es extraño que la sociedad haya asumido el castigo hasta tal punto que se afane tanto en conseguir que todos trabajen. Lo lógico sería hacer todo lo posible para eliminar el castigo y poder volver a vivir en el paraíso, sin dar golpe. Al fin y al cabo fuimos creados para disfrutar.

La humanidad se ha esforzado demasiado en recorrer el camino en Dirección Contraria, sin regatear esfuerzos, creando desde el inicio una estructura piramidal en la que los que ocupan las posiciones más altas son los que menos trabajan y más beneficios obtienen.

El trabajo es el medio a través del cual el poderoso esclaviza al humilde. En la Antigüedad de forma salvaje, en la Actualidad de forma sutil, pero siempre el trabajo lo considero el arma hasta hoy invencible utilizada con tanta destreza que a día de hoy, La Humanidad No Puede Vivir Sin Trabajar.

Sin trabajo no hay dinero, sin dinero no se puede subsistir.

Mi opinión es que si la sociedad hubiera escogido recorrer el camino en la Dirección Correcta, se habría fijado como meta, conseguir lo que tenía antes de que Adán y Eva pecaran, es decir, El Paraíso, donde no hacía falta trabajar para vivir feliz.

Hay un momento crucial en el que se podía haber conseguido, a pesar de haber empezado mal. Si cuando se produce la Revolución Industrial los trabajadores hubieran estado atentos se hubiera cambiado de dirección.

Las máquinas invadieron las fábricas, oficinas, etc. y dejaron a muchos trabajadores sin trabajo. A partir de ese momento los poderosos lo fueron más y los humildes también.


Estoy completamente a favor de las máquinas, pero totalmente en contra del resultado que producen.

Mi particular opinión al respecto es sencilla, a cada nueva máquina puesta en marcha, los trabajadores a los que sustituye, deberían ser trabajadores liberados del castigo, mantenidos hasta su muerte por los beneficios que produce la máquina. La máquina sería mucho mejor que el INEM sin ir a cargo del Estado.

A estas alturas tendríamos a las máquinas trabajando y a las personas disfrutando de lo que éstas producen, así de sencillo.

Bueno, hasta aquí mi particular opinión sobre la bondad ó maldad del trabajo. Sé que la exposición es simplista, que llevarla a cabo, requiere profundizar en muchos temas colaterales, pero ninguno de ellos es más difícil de resolver como el de ocupar a toda la humanidad.

Estoy seguro que incluso a día de hoy, si empezáramos a aplicar éste sistema, en un futuro no muy lejano todos volveríamos a vivir en el paraíso.

1 comentario:

  1. Una idea estupenda, valdría la pena explorarla a fondo y tratar de ponerla en práctica.

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